León Fernández de Castro, Gerente General, Logismoda Chile:

"Especialización y Flexibilidad: Las Claves para Enfrentar a los Gigantes"


Gracias a la existencia de los Tratados de Libre Comercio, las fronteras prácticamente no existen. Si bien, esto resulta un incentivo para que las empresas puedan expandirse e ingresar a importantes mercados con aranceles bajos, es también un desafío. Sobretodo cuando dentro de la competencia se incluyen países tan poderosos y eficientes económicamente como es el caso de China, cuyos volúmenes y costos de producción resultan muy competitivos, habiendo pasado del completo anonimato comercial, a conseguir una economía altamente activa. Estos son los países que hacen difícil la carrera en mercados sin fronteras, ya que además de todo lo anterior, cuentan con una regulación laboral más flexible.

 

Dentro del mercado textil, este no es un tema menor. La avalancha de productos asiáticos en las plazas occidentales no ha estado libre de discusión. Es más, en muchos países, como en Chile, ha implicado quejas formales al Gobierno por parte de los principales productores nacionales, por el riesgo que significan para la industria local los bajos precios que ofrece la importación de países asiáticos. Dentro de las discusiones se ha recalcado la calidad y variedad de los productos nacionales. Se ha apelado incluso a sentimientos nacionalistas en pro de la preferencia de productos locales. Sin embargo, nadie ha tocado el concepto de la Flexibilidad, condición clave que debe adoptar aquél que quiere competir eficientemente. Consiste en la capacidad de adaptación al cambio, ventaja más susceptible de ser adoptada por mercados pequeños como Chile, que por enormes sistemas como el Chino. Las industrias, no sólo la textil, en mercados más chicos como el chileno, tienen capacidad de adaptación a cambios de tendencias, a modificaciones requeridas por el cliente, a mejor respuesta ante eventuales emergencias. Un productor flexible es competitivo cuando es capaz de salir a vender sin fronteras adaptándose a la realidad de cada mercado.

Tampoco se ha hablado mucho de Especialización, otra bandera de lucha en la competencia por nuevos mercados, que implica concentrarse en las tareas propias del negocio, -compras ,producción y puntos de venta- y así centrarse en la optimización de las fortalezas, poniendo énfasis por ejemplo- en mejorar el diseño y la calidad de las telas, haciendo más eficiente la cadena de suministro.

La flexibilidad es la ventaja que debe caracterizar a los mercados pequeños para entrar en la competencia con los grandes, que si bien alcanzan mejores condiciones en otros aspectos, son intrínsecamente rígidos, ya que sus tamaños y volúmenes no le dan espacio a la capacidad de adaptación, no al menos a la velocidad que lo pueden hacer los países más pequeños.

La especialización permite poner mayor atención a las inversiones en innovación, diseño y creación de marca, que hacen que industrias como la textil, se posicionen en un mundo sin fronteras para enfrentar a los legendarios gigantes económicos.